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PROPIEDADES DE LA MANZANA

Sabía Ud. que la MANZANA es buena para el corazón y la circulación, y efectiva contra el estreñimiento y la diarrea ? Qué limpia los dientes y fortalece las encías, además de presentar una acción antiviral. Qué es rica en pectina, fibra que ayuda a eliminar el colesterol y a protegerse contra los efectos de la polución ambiental. Qué su aroma tiene un efecto relajante y su azúcar se descompone lentamente en el cuerpo y ayuda a mantener un nivel equilibrado de azúcar en la sangre. Qué un par de manzanas ingeridas al levantarse ayuda a combatir la resaca producida por una noche de excesos. Qué su consumo ideal es de 2 MANZANAS por día. La MANZANA es una de las frutas más excelentes, por su poder alimenticio y curativo. Es llamada la "reina de las frutas ". Hay variedades de MANZANAS; unas de sabor más dulce y otras de sabor más agrio o ácido. Las primeras son las más recomendables para ser comidas crudas, al natural, mientras las segundas (ácidas ) no son toleradas por todos al natural; pueden en estos casos ser asadas al horno o cocidas; de esta forma pueden ser usadas hasta por los convalecientes. La MANZANA no sólo constituye uno de los mejores alimentos, sino que es también uno de los mejores medios terapéuticos para muchas enfermedades. La MANZANA debe ser comida toda (cáscara, pulpa y semillas), pues éstas últimas tienen dieciocho veces más yodo que el resto de la MANZANA. Las MANZANAS no deben solamente ser comidas como postre, en que generalmente se usan, sino como una comida completa, ya sea en el desayuno o a la cena. Se pueden usar con pan integral, miel de abejas, avena, polenta y de muchas otras formas. Según algunos escritores, combina tanto con las demás frutas como con verduras. Sin embargo, creemos que es mejor no mezclarlas con las verduras.El valor terapéutico de la MANZANA El valor terapéutico de esta importante fruta ha sorprendido a muchos investigadores. Esta deliciosa fruta posee numerosas cualidades curativas, y los factores responsables de dichas virtudes terapéuticas se dividen en 5 grupos : 1) los ácidos, 2) los azúcares y almidones, 3) la celulosa y hemicelulosa, 4) las vitaminas y 5) la pectina. Los ácidos presentes en la manzana forman una cubierta protectora en la mucosa intestinal, ejerciendo además una acción antiséptica insuperable. Los azúcares y almidones aumentan la acción de la pectina, mientras que la celulosa y hemicelulosa proporcionan volumen para ayudar en la limpieza de los intestinos. La presencia de la vitamina A, asiste a mantener el tejido normal, la vitamina B aumenta el tono intestinal y la vitamina 0 contiene propiedades desintoxicantes y antiescorbúticas, Se dice que él sufrió de escorbuto cuando era niño y que fue curado con una alimentación de MANZANAS ralladas, esto salvó su vida. Se ha encontrado que la concentración de vitamina C en la manzana es 6 veces más grande en la cáscara que en la pulpa ; naturalmente que este contenido varía mucho según las variedades. Como quiera que la dieta es más propensa a ser deficiente en vitamina "C " durante el invierno, es imperativo el consumo de la MANZANA como una fuente importante de esta vitamina. Los afiebrados e inválidos encontrarán en la MANZANA un manantial de energía, gracias a su contenido en azúcares que producen una rápida combustión."Su valor calórico es relativamente bien utilizado por el organismo, pues en 6 libras de MANZANAS crudas y con cáscara, solamente el 11,7% del constituyente calórico se pierde en la evacuación. Particularmente las personas de vida sedentaria, cuyos hígados son perezosos, se beneficiarán con las MANZANAS bien maduras, pues ayudan a expeler los nocivos desperdicios. La MANZANA cruda se recomienda en la dieta de los obesos; al respecto, C. E. Chase, secretario administrador de la «Washington State Apple Comisión», practicó un experimento por 2 meses, durante los cuales redujo su peso sin novedad y confortablemente, de 206 a 176 libras. Su método consistía simplemente en ingerir MANZANAS antes de las comidas, que consistían el alimento que no le aumentaba la línea de la cintura. Como hemos visto, las MANZANAS son ricas en vitaminas, necesarias para la salud, son buenas fuentes de sales minerales como calcio, fósforo, etc., por eso ningún hombre gordo debería sufrir de obesidad, si comiera más MANZANAS y menos alimentos pesados, corno almidones, azúcares y grasas. "Las MANZANAS crudas bien maduras y apropiadamente seleccionadas, son extremadamente saludables y muy digestibles, como dieta para los inválidos y raquíticos, aunque muchos médicos recomiendan cocerlas y hornearlas para este propósito. Su alto contenido en levulosa o azúcar de frutas, ha guiado a los investigadores alemanes a colocar esta fruta entre los alimentos bien tolerados por los diabéticos, naturalmente en cantidades moderadas.En los casos de dispepsia, las MANZANAS crudas han tenido buen éxito, así como para regular la acción de los intestinos de los dispépticos ; se ha indicado, sin embargo, que cocidas pueden ser comidas en mayor abundancia. La clínica alemana ha evidenciado ampliamente que las condiciones dispópticas eran aliviadas en unos pocos días por la administración de una dieta de MANZANAS crudas. Los niños alemanes dispépticos menores de un año de edad, mostraron un enorme progreso con esta fruta, pues la dispepsia en sus primeros estados, así como en los más serios, fue detenida.Sobre los efectos terapéuticos de varios artículos alimenticios, el Dr. A. I. Liebstein, declara en la «American Medicine » que «la MANZANA es una excelente fruta alcalina y terapéuticamente efectiva en todas las condiciones de acidosis, gota, reumatismo, ictericia, en todos los trastornos del hígado y de la vesícula, en las enfermedades de los nervios y de la piel, causados por un hígado perezoso, por hiperacidez y estados de autointoxicación ». Muchos autores incluyen la MANZANA cruda u horneada en una lista de deseables alimentos, para el estreñimiento y las malas digestiones, pues es tolerada aun por el más delicado tubo digestivo. Estas sus definidas propiedades laxantes, se deben a su gran contenido en celulosa, así como a sus ácidos y sales ; para esto se comerá 2 o 3 antes de dormir. En general, todas las inflamaciones del aparato digestivo y respiratorio son vencidas con la MANZANA, gracias a su naturaleza azucarada, acídula y mucilaginoso, que constituye un buen emoliente.Los ácidos contenidos en esta fruta ejercen una cierta influencia antiséptica sobre los gérmenes presentes en la boca, por eso es particularmente recomendable comer una MANZANA antes de acostarse, pues gracias a su efecto antiséptico y limpiador de los dientes, desaparece el gusto amargo y desagradable de la boca y neutraliza todo exceso de ácidos acumulados en este sistema, durante el día. De esta manera conduce hacia un sueño profundo y renovador, venciendo el insomnio. Además, el cuerpo exhalará un olor más agradable, debido a la acción purificadora que ejerce sobre la piel. Asimismo, se recomienda comer una MANZANA antes de dormir para facilitar el funcionamiento del hígado o de los riñones, pues la absorción de los ácidos gástricos suministraría un sueño tranquilo y reparador. Su efecto alcalinizante se debe a sus ácidos orgánicos presentes, los cuales son convertidos en compuestos carbónicos durante la oxidación en el cuerpo. Además estos ácidos estimulan la secreción de saliva alcalina, tan indispensable en la higiene bucal. La firmeza de la pulpa de la MANZANA también proporciona aquel deseado bruñido de los dientes, asegurando de este modo la salud de la dentadura y de las encías. Los ácidos orgánicos, principalmente el ácido málico, al encontrarse en los intestinos, como un resultado de la actividad bacteriana de la MANZANA, son definidamente antagónicos a la presencia de ciertas bacterias ; por eso esta fruta es de enorme importancia por su capacidad de establecer una flora intestinal rica en bacilos acidófilos. Además, el ácido málico, acidula los jugos gástricos como para acrecentar sus efectos germicidas. "El Dr. John Hunter, uno de los inmortales de la medicina inglesa, abogaba por el libre uso de las MANZANAS como el mejor remedio para la gota. En efecto, las manzanas proporcionan mucho alivio a los que sufren de gota, pues el ácido málico contenido en ellas, neutraliza la materia yesosa que causa los padecimientos del gotoso. Por otra parte, la MANZANA contiene un gran porcentaje de fósforo más que ninguna otra fruta o verdura, razón por la cual es un valioso alimento para el cerebro y los nervios. Los que sufren de agotamiento nervioso y cerebral, sobre todo los intelectuales, harán bien en comer por lo menos dos MANZANAS diarias... evitando al mismo tiempo el té o café, y tomando en lugar de éstos, agua de cebada o de afrecho sazonado con zumo de limón o aun agua de MANZANA. Algunos fisiólogos declaran que el fósforo de la MANZANA asiste en la reconstrucción de la lecitina del cerebro y la médula espinal, ejerciendo una acción tónica sobre el sistema nervioso debilitado, y devolviendo sus poderes a la mente y al cerebro. Las MANZANAS, cuando se comen maduras y sin la adición de azúcar, disminuyen la acidez del estómago, y además curan la flatulencia y las náuseas. También por su contenido en ácidos, son de señalado beneficio para los hombres de hábitos sedentarios cuyo hígado es perezoso pues ayudan al organismo estimulando la secreción de bilis y acrecentando la eliminación activa del sistema. Poseen propiedades tónicas y provocan el apetito ; de aquí la costumbre errada de comer una manzana antes de la comida principal. Sobre todo las madres que lactan se beneficiarán con el hábito de comer MANZANAS. Un buen remedio para las enfermedades de la garganta es tomar una MANZANA cruda y raspada a una pulpa fina con una cucharita, la cual se ingerirá muy lentamente, procurando retener en la garganta el mayor tiempo posible antes de pasarla. Después del limón y la naranja, la MANZANA constituye el mejor desinfectante de la boca y un gran preservativo de las diversas enfermedades de la garganta. Una dieta consistente principalmente de MANZANAS, se ha descubierto que es excelente para curar la embriaguez y el hábito de fumar. Esta fruta descongestiona los riñones y el hígado, y gracias a su contenido de sales minerales y elementos neutralizantes, es un perfecto eliminador de ácido úrico, pues impide también lá formación de cálculos y arenillas. Por su riqueza en hierro se recomienda contra la anemia y clorosis.Contra los accesos asmáticos también es eficaz, pues facilita la actividad pulmonar debido a su abundancia de oxígeno.El jarabe de MANZANA es magnífico para tratar la demencia, la debilidad cardiaca, la hipocondría, para fortificar el estómago y hacer descender la fiebre. También como puré con miel de abejas da buenos resultados en las palpitaciones del corazón, de origen nervioso.Finalmente, para combatir las hemorroides no hay nada mejor que ingerir MANZANAS. La MANZANA en el tratamiento de las diarreas El tratamiento de las diarreas infantiles con esta fruta se remonta a un período anterior a 1776, a viejas costumbres de los campesinos alemanes, quienes empleaban MANZANAS ralladas, y de éstas la cáscara la utilizaban para curar las diarreas, y la pulpa para el estreñimiento. El éxito de los médicos alemanes en el tratamiento rápido de obstinados casos de diarreas inspiró muchos de los estudios ahora famosos, pues atrajo la atención de la profesión médica en todas partes, y como un resultado de ello, la MANZANA ha gozado desde entonces de distinción como un potente agente terapéutico en el tratamiento de las enfermedades agudas y crónicas del intestino, y principalmente en aquellas que atacan a los niños. Así, por ejemplo, se cuenta el caso de un bebé de 15 días de edad, con un peso que no excedía de 4 libras y 12 onzas, que combatió completamente la diarrea infantil con la MANZANA. Marcados y duraderos progresos pues, ocurren en los estados tóxicos, aun en los muy tiernos niños de pecho. Los médicos que creyeron en la eficacia de esta segura y barata medida terapéutica, aprovecharon de la técnica de la MANZANA como un último recurso y quedaron enteramente satisfechos con los resultados uniformemente buenos, y entonces con entusiasmo proclamaron la dieta de MANZANA cruda como superior a cualquier otro método de tratamiento en la diarrea no complicada en los niños. Los resultados en realidad fueron tan excelentes que luego fue ron adoptados como una terapia rutinaria en la mayor parte de los hospitales ; aun los tremendamente inflamados e irritados intestinos de tiernos niños que padecían grave disentería, respondieron igualmente bien. Las recaídas ocurrían raramente en la mayoría de los niños que recibían la dieta de MANZANA. En el espacio de 14 a 48 horas después de establecido el tratamiento, las diarreas cesaban y eran rápidamente seguidas por evacuaciones de consistencia normal. No solamente el restablecimiento era rápido, sino que la temperatura bajaba, los dolores abdominales y los retorcijones desaparecían completamente, y en el espacio de 24 a 60 horas la mucosidad ya no se dejaba ver. Los síntomas tóxicos se despejaban enteramente de 24 a 36 horas, y una marcada disminución en la cantidad de bacterias en las evacuaciones se notó al segundo día. En los recientes años esta nueva medida terapéutica de usar la MANZANA rallada o en polvo en el tratamiento de la diarrea infantil, ha sido objeto de mucha publicidad; así tenemos, por ejemplo, que ha sido muy popularizado y continuado después de 1928 por el Dr. Morro, de Heidelberg, quien ha estado recibiendo creciente atención en muchos países y particularmente en Estados Unidos. El interés del Dr. Morro fue primeramente despertado durante la Primera Guerra Mundial, en 1914, en un campamento de prisioneros alemanes, donde las epidemias de disentería eran comunes entre los reclusos semihambrientos, pues éstos comenzaron a comer MANZANAS de varios árboles y mostraron sorprendentes progresos de mejo ría. Después de esto el médico del campamento utilizó con mucho éxito la MANZANA en el tratamiento de tales condiciones. El informe original del Dr. Morro describía 52 casos de diarrea en criaturas de pecho y niños, y observó que los casos agudos desarrollaban evacuaciones normales en un promedio de dos días después de comenzada la alimentación con MANZANAS, los vómitos y retorcijones cesaban y la temperatura descendía. Kalinski y otros investigadores han notado que los organismos patológicos que causan la diarrea eran rápidamente vencidos y que la dieta de MANZANAS favorecía un marcado aumento en los normales bacilos del colon ; 30 horas fue el transcurso de tiempo entre el comienzo de la dieta y la aparición de la primera evacuación. Los médicos, comentando sobre este tratamiento, atribuyen su eficacia a la característica no irritante de la pulpa de la MANZANA, pues ésta ejerce su benéfica influencia, tranquilizando el peristaltismo intestinal. Además, al pasar esta masa pulposa por los intestinos, no solamente efectúa una purificación mecánica, sino que también sirve como un absorbente, provocando la retención de fluidos.El componente natural, principalmente responsable del control de la diarrea es la pectina, que se halla en la pulpa cruda de esta fruta, a la cual se atribuye el éxito alcanzado con esta dieta, aunque también existen otros constituyentes valiosos que influyen en la curación de la diarrea. La pectina posee una acción físico química. Mecánicamente absorbe bacterias y toxinas,y al absorber fluido, proporciona volumen para limpiar los intestinos y ejercer una acción protectora sobre la mucosa intestinal. La pectina, al combinarse químicamente con materiales tóxicos, ayuda al mecanismo de desintoxicación del organismo al librarlo de venenos. El contenido de pectina en la manzana es de 5%, y como se ve es bastante elevado, de modo que una persona que come una MANZANA diariamente, obtendrá una apreciable cantidad de aquella sustancia. El predominante factor terapéutico de la pectina reside, pues, en su gran capacidad de turgencia y absorción de agua. Recientes investigaciones científicas revelan que los carbohidratos de la MANZANA, como la pectina, poseen definidas propiedades nutritivas y terapéuticas para el cuerpo, aunque la pectina no es una fuente de calor y energía, debido a su escaso valor calórico. Es bien sabido que la pectina es un manantial de ácidos que juegan un rol muy prominente en la desintoxicación de ciertos venenos, pues son altamente bactericidas, produciendo para el cuerpo otro mecanismo de defensa contra las bacterias originantes de enfermedades. Uno de tales ácidos, es el ácido glucorónico, importante constituyente de las células productoras de mucosidad ; cualquier déficit de éste causará erosiones y ulceraciones. No hay acuerdo general acerca de que la pectina sea el único elemento calmante en los desórdenes digestivos. En los experimentos practicados con pectina sola, se ha determinado que se requiere toda la MANZANA para lograr los formidables resultados. De manera que la pectina, los ácidos y toda la pulpa conjuntamente empleados, influenciarán saludablemente para calmar el inflamado e irritado intestino. Solamente una minoría de médicos aún creen que la pectina es el efectivo principio activo, y para esto han ido lo suficientemente lejos en los experimentos con esta sustancia sola, pero los beneficios que han obtenido han asumido insignificantes proporciones. Ahora veamos la manera de suministrar la MANZANA en todos aquellos casos de trastornos gastrointestinales de los niños, como son: catarros, diarreas y aun disenterías agudas y crónicas. Se toma una o dos MANZANAS completamente maduras y suaves, se ralla o raspa con un rallador o una cucharita para que resulte una especie de puré crudo. Si las MANZANAS son de cáscara fina, no hay necesidad de pelarlas, pero sí lavarlas muy bien, y luego quitar las pepitas y la parte central. Este puré se les dará en dosis de 2 a 4 cucharadas, de acuerdo con la edad y apetito del niño, cada una o dos horas durante dos días. En todo este tiempo se les dará para la sed, solamente infusiones ligeras de manzanilla o cualquier otra hierba medicinal. Después de estos dos días se les suministrará únicamente leche, sopas mucilaginosas, mazamorras, alimentos sin grasa, etc.; al cuarto día ya se retornará a la alimentación ordinaria. Los resultados que se obtiene'n con este sencillo tratamiento son verdaderamente sorprendentes, siendo la curación definitiva. Creemos que no habrá régimen más agradable, fácilmente obtenido y económico que el indicado. 

El viejo adagio: «Coma una MANZANA antes de acostarse y el médico mendigará su pan», ha sido modernamente abreviado así: «Una MANZANA cada día, mantiene alejado al médico». Este proverbio ha recibido confirmación científica, justamente desde el descubrimiento aquel en que se demostró que la dieta exclusiva de pulpa de MANZANA constituía un tratamiento específico de la diarrea en 24 horas, así como de otras condiciones inflamatorias de la mucosa intestinal.